Notizulia

megusta

Museo Ciudad de Dios: un homenaje al Altísimo en ruinas (fotos)

  • PDF
rotador_4Ninguna de las obras de infraestructura que tuvieron como promotor a monseñor Gustavo Ocando Yamarte, en lo que alguna vez fue el gran complejo “Niños Cantores del Zulia”, fueron concebidas arquitectónicamente sin aires de grandeza o majestuosidad. Por eso, ver hoy el Museo Ciudad de Dios en ruinas produce tanto lamento.

Ese extraño edificio de forma ovalada, a un lado del templo a San Tarsicio, sucumbe al olvido en plena Circunvalación 2, ante la mirada de miles de personas que transitan por allí a diario y la indiferencia o impotencia de quienes lo tienen a su cargo.

Resulta inexplicable el abandono de Ciudad de Dios en contraste con lo conservado que está San Tarsicio, mucho más a sabiendas que en su sótano se mantienen en funcionamiento unos consultorios de salud cuya gestión se desentiende de lo que allí sucede.
 

Patrimonio perdido
 
En lo que alguna vez fue un museo que exhibía materiales de lujo y un seriado de enormes lienzos (dispuestos en espiral y agrupados con el nombre “Historia de la Salvación”) se observa hoy basura, vitrales rotos y rastros del paso de indigentes.
Los vitrales fueron encomendados a Ángel Atienza, artista que ha desarrollado su obra entre España y Venezuela; las pinturas son obra del artista plástico marabino Abdón Romero.
Tras el cierre y abandono de la estructura, dichas pinturas se dañaron como consecuencia del polvo y humedad, así como la falta de aire acondicionado.
Atienza radica en España, y Romero en Estados Unidos. A este último lo contactamos vía correo electrónico.
 
-Nos informaron que monseñor Ocando confió al artista Francisco Verde la restauración de sus obras. ¿Sabe algo sobre eso?
-Francisco fue uno de mis estudiantes, muy capaz. Espero que pueda hacer algo, aunque lo dudo, pues en una visita a Maracaibo vi lo que queda y sería más fácil pintar de nuevo las obras que restaurarlas. Eso se perdió.
-¿Cómo le hace sentir esa situación?
-No puedo más que lamentar la destrucción de aquellas obras. Sin embargo, soy de los que piensan que tus obras te pertenecen sólo en el momento de crearlas; después,  pertenecen a quienes les fueron confiadas. No es mi pérdida, sino más bien la de todos.
 
La arquitectura fue encomendada al desaparecido Alí Namazi, quien también estuvo a cargo de San Tarsicio y el Monumento a la Virgen de Chiquinquirá –entre otras obras de envergadura-.
En su exterior, Ciudad de Dios denota una evidente caída del material con que fue revestido. La exquisita jardinería sólo perdura en el recuerdo. Dicen que el gran indio de bronce situado entre la iglesia y el museo cayó en manos de chatarreros o ladrones de oficio.
Intentamos conversar con monseñor Ocando sobre el destino de la estructura; desde Semana Santa de este año no responde a nuestra solicitud de entrevista.
En junio del 2011, monseñor Ubaldo Santana, arzobispo de Maracaibo, anunció durante la I Asamblea de Pastoral -realizada en el Centro de Arte de Maracaibo Lía Bermúdez-que la Iglesia zuliana emprendería el rescate del patrimonio cultural religioso, lo cual incluía al Museo Arquidiocesano “Obispo Lasso de la Vega”, la habitación donde durmió el Papa Juan Pablo II en el Palacio Arzobispal y “Ciudad de Dios”. De todos estos sitios, sólo este último sigue esperando una mano amiga.
 
 
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla  / @jmarquezlugo
Fotos: Dickson Lozano / @dicksonlozano