Apenas dos llamadas de felicitación recibió la maestra Inés Laredo con motivo del Día Nacional del Teatro. Ella, al igual que otros exponentes y defensores de este arte escénico, esperaba que este jueves 28 de junio concluyesen las obras de rescate de la escuela que lleva su nombre; esa buena noticia no llegó a sus oídos cuando la esperaba.
“Me gustaría ver recuperado mi teatro antes de morir”, expresó con un tono de lamento a través del hilo telefónico.
Laredo aglutinaba esperanzas después de haber participado en el programa “Pablo Pérez Contigo”, a propósito de la celebración de sus 90 años de vida, el pasado 16 de abril. El mandatario regional se comprometió, frente a ella y las cámaras, a “hacer algo” por la actividad teatral en la región, lo cual incluía la rehabilitación de la sede original de la escuela -ubicada detrás del edificio “Andrés Eloy Blanco”, en el sector La Ciega-.
Dicha sede, actualmente inhabilitada y con escombros, dejó de funcionar hace ya cierto tiempo. En sus aulas se formaron muchos de los que hoy consideran a Laredo la “maestra de maestros”. También se presentaron obras de dramaturgos nacionales e internacionales.
Los alumnos, entretanto, se han visto obligados a recibir clases en la sede de la antigua Biblioteca del estado, un espacio que, según Laredo, posee “muy malas condiciones” para hacer teatro.
“El gobernador ratificó su promesa al terminar el programa”, dijo. “Un equipo de personas vinculado al teatro se reunió tras ese ofrecimiento, un día domingo. Ni me invitaron ni tampoco podía ir, porque me cuesta caminar y no tengo quién me lleve. En el encuentro se abordó la situación de otras agrupaciones de teatro. El tema de mi escuela quedó por fuera”.
A ella le gustaría reunirse de nuevo con el gobernador, o también con la secretaria de Cultura (Rosa Nava), pero en privado, “sin cámaras y con un tratamiento especial para lo que uno quiere plantear”. “Todavía tengo mi cabeza buena. Tengo mucho que aportar. Lo único es que ya, a estas alturas, no puedo encender la mecha. No estoy para eso”, sentencia.
Pide, en concreto, que la “Inés Laredo” sea más grande, con mayor cantidad de aulas y más seguridad para quienes allí trabajarían –considerando los robos perpetrados en otrora-. Tal espacio podría servir, en simultáneo, para otras dos o tres agrupaciones teatrales.
“Me han hecho muchos homenajes con motivo de estos 90 años. Los agradezco, pero ya no necesito más. El mejor homenaje que pueden hacerme es reabrir la sede del teatro”, sentencia en conclusión.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla / @jmarquezlugo
Foto: Cortesía Fernando Bracho Bracho



