
Gracias a la cámara de seguridad colocada en la puerta de entrada de la oficina del Instituto Municipal del Aseo Urbano (Imau) será posible identificar al responsable del hecho que alarmó a la colectividad zuliana la mañana de este jueves 19 de julio.
A las 6:45 de la mañana un hombre delgado, de tez morena y que vestía un jean con una franela amarilla – según testigos- abrió la puerta del local ubicado en la planta baja del edificio Las Carolinas, y lanzó un “explosivo de uso convencional”.
Dos minutos más tarde logró su cometido. Una fuerte explosión se registró y los daños materiales en el interior del lugar se hicieron notar.
Gracias a que la granada estaba un poco vieja, se evitó que la tragedia fuera mayor. Según los expertos, “si hubiera estado en las condiciones pertinentes las consecuencias hubieran sido incalculables”.
Al sitio acudieron rápidamente efectivos de:
- Cuerpo Policial del Estado Zulia (Cpez)
- Policía Municipal de Maracaibo (Polimaracaibo)
- Bomberos de Maracaibo
- Unidad de rescate del 171
Todos resguardaron la escena, mientras los funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc) recabaron las evidencias e iniciaron las investigaciones pertinentes.
Pagaron inocentes
Ocho personas estaban dentro de la oficina del Imau. Como era costumbre para ellos, esperaban en sus puestos de trabajo que fueran las 8:00 de la mañana para comenzar con las labores.
Cuando el artefacto explotó, cuatro de ellos resultaron lesionados:
- Kaurina Herrera, de 33 años, coordinadora del barrido manual
- Néstor Herrera, de 52 años, trabajador de mantenimiento
- Silvia Pirela, de 35 años, recepcionista
- Jorge Cubillán, trabajador de comercialización
Néstor estaba parado muy cerca del sitio donde cayó la granada. Lo sacaron vomitando sangre de la escena del crimen. Las esquirlas lo impactaron del lado derecho del abdomen y el pecho. Por su parte, Kaurina presentó heridas en el rostro y los brazos.
Ambos fueron trasladados a la Clínica Falcón porque eran los que estaban más graves. Pirela y Cubillán trataron sus heridas leves en el Hospital Central de Maracaibo. Todos están fuera de peligro.
Asombrados
“Yo pensé que se trataba de una broma”, dijo Raiza Osorio trabajadora del área de Planificación del Imau, quien estaba dentro de las oficinas cuando se suscitó la explosión.
Detalló que “estábamos a punto de sentarnos a desayunar cuando escuchamos el estruendo. Salimos a la parte principal, vimos todos los escombros, los heridos y el señor Néstor pidiendo ayuda porque no podía respirar”.
En medio de las lágrimas y sentada en una jardinera a las afueras de su lugar de trabajo, Maribel Malavé no entendía como alguien “tenía la capacidad de hacer tanto daño atentando contra la vida de personas inocentes”.
“Todos pudimos haber muerto”.
¿Venganza?
El comisario Jhonny Salazar, jefe del Cicpc Zulia, declaró que uno de los móviles que se maneja es la venganza "porque Germán Barreno, presidente del organismo, viene siendo objeto de amenazas desde hace tiempo".
Aseveró que dos fiscales del Ministerio Público están laborando para esclarecer el hecho.
Fotos: Ronald Hernández
Video Cortesía: Globovisión



