El pasado jueves en el estadio Luis Aparicio de Maracaibo se vivió uno de los capítulos más desagradables para deportista alguno.
En el séptimo episodio del primer juego de la serie entre Águilas y Tigres en Maracaibo, el jardinero venezolano entró como bateador emergente y la bienvenida fue extremadamente hostil.
"El Potro" es conocido por su apego con el actual presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y eso no lo perdonaron muchos de los asistentes al nido naranja, que se cansaron de corear "ponche, ponche, ponche", y así precisamente terminó el turno del toletero.
Los aplausos y la celebración no se hicieron esperar, tal cual se tratara de un jugador del equipo contrario.
"A ellos les digo, que Dios los bendiga, más nada, que ilumine su camino", soltó el jardinero.
"La preocupación que yo siento es por la cantidad de niños que presencian ese tipo de actitudes. El ejemplo no soy yo, sino ellos mismos, los padres, ante sus hijos".
"Yo respeto la ideología de cualquier persona, lo que no comparto es la masacre verbal".
"En Maracay me pasó algo muy desagradable. Vi a un padre pegándole a su hija porque me quería pedir una foto y le dijo que no, porque ese era un maldito chavista".
David Alejandro Chacón @DavidChacon31


