Abelardo de la Espriella ganó las elecciones presidenciales de Colombia en una reñida segunda vuelta

Abelardo de la Espriella ganó las elecciones presidenciales de Colombia en una reñida segunda vuelta

El abogado Abelardo de la Espriella, candidato del movimiento Defensores de la Patria, se convirtió este domingo en el nuevo presidente electo de Colombia tras imponerse en una ajustada segunda vuelta ante el candidato de izquierda Iván Cepeda. 

De acuerdo con el boletín emitido por el Consejo Nacional Electoral, con el 98,9% de las mesas escrutadas, De la Espriella obtuvo 12.878.969 votos, lo que representa el 49,7% del total, frente a los 12.617.038 sufragios (48,6%) alcanzados por su contendor, consolidando una diferencia de apenas 275.705 votos en una jornada marcada por la polarización política.

El mandatario electo, quien posee doble nacionalidad colombiana y estadounidense, asumirá oficialmente el cargo el próximo 7 de agosto con una agenda gubernamental enfocada en un giro hacia la derecha, orientada al recorte del tamaño del Estado y a la construcción de megacárceles para contener la actual ola de violencia. 

Esta victoria se concreta luego de una campaña de discursos intensos y tras una primera vuelta celebrada el pasado 31 de mayo, en la que De la Espriella ya había liderado los resultados con el 43,78% de los apoyos frente al 40,98% obtenido por Cepeda, en un proceso que contó con el despliegue de 408.000 miembros de las Fuerzas Militares y de Policía para garantizar la seguridad en el territorio nacional.

Por su parte, el actual presidente de Colombia, Gustavo Petro, cuestionó la transparencia de la jornada y anunció a través de sus redes sociales que solicitará la impugnación inmediata de aquellas mesas que no cuenten con las firmas de los jurados. Pese a que las autoridades electorales y locales habían hecho un llamado previo a respetar el veredicto de las urnas en busca de mantener la paz del proceso, Petro insistió en que la estrecha diferencia obliga a esperar el desarrollo minucioso de los escrutinios definitivos antes de proclamar un resultado irreversible.