El sector industrial venezolano se mantiene en alerta y activo tras los sismos registrados el pasado 24 de junio. Tito López, presidente de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria), informó que, aunque el impacto directo en la operatividad de las plantas ha sido menor al previsto, el desafío financiero para la reconstrucción del país es monumental, estimándose inversiones de hasta 37.000 millones de dólares.
Impacto operativo bajo control
Según los reportes del gremio, la continuidad del suministro de bienes esenciales no se ha visto comprometida. López precisó los niveles de afectación detectados tras una evaluación exhaustiva:
- Operatividad: Solo el 1% de la industria nacional cesó sus operaciones.
- Daños estructurales: El 90% de las empresas afectadas reportaron daños leves, principalmente en mampostería.
- Distribución geográfica: Se identificó que apenas el 1% del sector industrial en La Guaira sufrió daños, mientras que en estados como Carabobo y Aragua las afectaciones fueron mayoritariamente superficiales.
El desafío de la reconstrucción: ¿Hasta $37.000 millones?
El presidente de Conindustria advirtió que la cifra de inversión necesaria para la recuperación nacional podría escalar significativamente. «Estamos hablando de un monto que podría representar una tercera parte del Producto Interno Bruto (PIB)», destacó López, subrayando la magnitud de la tarea pendiente.
«Se está hablando de un rango inicial de $2.370 millones, pero dependiendo de la evaluación final, el costo de reconstrucción podría alcanzar hasta los $37.000 millones», puntualizó el vocero industrial.
Propuestas para una recuperación segura
Conindustria aboga por una estrategia de reconstrucción integral que no solo se limite a la remoción de escombros, sino que siente las bases de un desarrollo urbano resiliente:
- Planificación estratégica: El gremio, en conjunto con Fedecámaras, Consecomercio y la Cámara de la Construcción, propone un plan que contemple la reubicación habitacional y la generación de empleo productivo.
- Construcción antisísmica: Se han puesto sobre la mesa propuestas innovadoras, como el uso de estructuras modulares de contenedores con bases sólidas, adaptadas a estándares antisísmicos.
- Acción articulada: El sector industrial se encuentra colaborando activamente en el levantamiento técnico y las recomendaciones para asegurar que los nuevos proyectos garanticen estándares de seguridad internacionales.
