Dos de las firmas de auditoría más importantes del mundo, Ernst & Young (EY) y PricewaterhouseCoopers (PwC), serán las encargadas de supervisar el Fondo para la Recuperación y Reconstrucción de Venezuela, creado tras los terremotos registrados el pasado 24 de junio.
La iniciativa, gestionada por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), contará con un esquema de control independiente para garantizar la transparencia en el uso de los recursos destinados a atender la emergencia humanitaria y la recuperación de las zonas afectadas.
EY tendrá a su cargo el diseño de los procesos operativos y la supervisión continua del flujo de los recursos, con el objetivo de validar cada entrega realizada durante el proceso de reconstrucción.
Por su parte, PwC realizará la auditoría financiera externa y verificará el cumplimiento de las normas establecidas, incluyendo inspecciones en las áreas beneficiadas y la elaboración de informes públicos sobre el manejo de los fondos.
La CAF señaló que el propósito de este mecanismo es que cada aporte realizado por gobiernos, empresas, organismos internacionales y fundaciones se convierta en resultados concretos, transparentes y comprobables para los venezolanos afectados.
Recuperación de servicios y atención a damnificados
Los recursos del fondo estarán destinados principalmente al restablecimiento de servicios básicos como agua potable, electricidad y telecomunicaciones, además de la rehabilitación de hospitales, centros de salud e instituciones educativas que sufrieron daños tras los sismos.
Asimismo, se contempla la recuperación de viviendas para las familias que permanecen en refugios temporales y requieren soluciones habitacionales permanentes luego de la tragedia.
La CAF informó que no aplicará tarifas ni recargos por la administración del programa, por lo que la totalidad de los recursos será dirigida a las labores de reconstrucción.
La implementación de auditorías bajo estándares internacionales responde a las exigencias de organismos cooperantes que han solicitado garantías de transparencia para la entrega de ayuda humanitaria a Venezuela.
Con este mecanismo, las instituciones buscan avanzar en la recuperación del país y fortalecer la confianza de la comunidad internacional en el manejo de los recursos destinados a superar la emergencia.
