En una jornada marcada por la emoción y la gratitud, Moisés Calzadilla, un niño de 11 años que sobrevivió al devastador terremoto del pasado 24 de junio en el estado La Guaira, protagonizó un emotivo reencuentro con los integrantes del equipo de búsqueda y rescate urbano USAR COL-1, el grupo colombiano que le salvó la vida.
Acompañado por su padre, el menor acudió al encuentro con el equipo de expertos colombianos, a quienes abrazó con fuerza tras verlos nuevamente. Este gesto, cargado de simbolismo, selló un vínculo de esperanza surgido en medio de una de las tragedias más difíciles que ha enfrentado la región.
Según un comunicado oficial de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la reunión transcurrió entre abrazos, sonrisas y diversos obsequios. En un gesto de hermandad y reconocimiento, los rescatistas entregaron al pequeño los distintivos que portan en sus uniformes, como símbolo del lazo imborrable que se formó entre ellos durante las horas críticas del rescate.
Un momento de vulnerabilidad y fortaleza
La jornada no estuvo exenta de momentos de profunda sensibilidad. Durante los agradecimientos, el padre de Moisés se quebró en llanto al recordar a su esposa, quien lamentablemente no logró sobrevivir al colapso de la vivienda. Los rescatistas acompañaron al padre y al hijo en este instante, brindándoles un mensaje de apoyo y solidaridad ante la irreparable pérdida familiar.
