El Real Madrid de Álvaro Arbeloa dijo adiós a la Champions League con la cabeza alta, pero con un sabor amargo. En una noche de emociones extremas en el Allianz Arena, los blancos cayeron por 4-3 ante el Bayern de Múnich, que sentenció la eliminatoria en los minutos finales. Tras una temporada irregular y con los demás títulos ya perdidos, la Orejona era la última bala… y esta vez se escapó.
El despertar merengue llegó tarde, pero fue intenso. En un partido loco, lleno de idas y vueltas, el equipo español mostró orgullo y carácter, aunque no le alcanzó para remontar.
En reseña de EFE, el partido apenas había empezado cuando apareció el protagonista inesperado: Arda Güler. A los 39 segundos, el turco aprovechó un error garrafal de Manuel Neuer en la salida de balón y abrió el marcador. El Real Madrid igualaba la eliminatoria casi sin haber tocado el balón.
La primera parte fue un vendaval. El Bayern empató rápidamente al minuto 5 con un cabezazo de Pavlovic tras un córner mal defendido. Lejos de venirse abajo, el Madrid volvió a golpear: Güler firmó un doblete espectacular con un tiro libre magistral a la escuadra.
Sin embargo, en Europa la supervivencia es obligatoria. Harry Kane, infalible como siempre, igualó de nuevo tras un fallo defensivo en la banda de Alexander-Arnold. Antes del descanso, Kylian Mbappé respondió con jerarquía, culminando una contra letal para poner el 2-3 parcial a favor del Real Madrid.
El segundo tiempo se convirtió en una batalla de nervios y contención. El Bayern dominaba con la posesión, mientras el Madrid esperaba su momento a la contra. La tensión crecía con cada balón dividido.
El destino se ensañó con Eduardo Camavinga, que entró en el minuto 62 y vio la tarjeta roja por doble amonestación en el 87’, lo que supone una polémica arbitral que dejó en desventaja a los blancos y a merced de los bávaros.
Apenas unos segundos después, Luis Díaz sacó un zapatazo desde fuera del área que batió a Lunin para el 3-3.
Con el Madrid descompuesto y en inferioridad numérica, Michael Olise sentenció el partido con el 4-3 definitivo en el descuento (global 7-5 a favor del Bayern). La épica se desvaneció en un suspiro.
El equipo de Arbeloa se despide de Europa con una imagen digna, pero sin títulos en la temporada. La reacción llegó tarde y la Champions, una vez más, le dio la espalda a Chamartín. Queda ahora la Liga como último objetivo, aunque la sensación es que este curso marca el cierre de un ciclo.
