El ambiente en la plaza de San Pedro era de celebración el domingo, cuando los fieles católicos se reunieron para dar la bienvenida al papa León XIV, quien regresó al Vaticano tras una cirugía para extirpar un tumor de su pulmón. Esta fue la primera aparición pública del pontífice desde que recibió el alta del hospital el sábado, solo cuatro días después de la operación por cáncer.
León, de 71 años, se sometió a la extirpación del lóbulo inferior de su pulmón derecho el martes, marcando el primer gran desafío de salud en sus 17 meses de pontificado. Los resultados de la cirugía confirmaron que padecía adenocarcinoma, el tipo más común de cáncer de pulmón.
Al salir del hospital Gemelli de Roma, el papa expresó a un reportero en inglés que se sentía “mucho mejor”, sorprendiendo a muchos con su rápida recuperación. Cosimo Mastrocinque, un obrero jubilado de Puglia, comentó: “No lo creo, porque lo operaron apenas el otro día. Es un milagro que ya se haya recuperado”.
Entre los asistentes, turistas estadounidenses mostraron especial entusiasmo por rezar junto al primer papa nacido en Estados Unidos. Marla Marsala, de Michigan, quien había planeado asistir a una misa con el papa la semana pasada, se mostró aliviada: “Estoy feliz de que hoy estemos rezando con él en lugar de por él, como antes”.
La próxima gran cita del papa es un ambicioso viaje del 6 al 17 de noviembre a Uruguay, Argentina y Perú, que incluye una docena de vuelos y dos trayectos en helicóptero a grandes altitudes. Su cirujano, el doctor Stefano Margaritora, aseguró que no hay “razones clínicas” que impidan el viaje, y que León ha puesto “el corazón y el alma en su recuperación”.
Mientras tanto, se llevan a cabo pruebas histológicas del tumor y de los ganglios linfáticos relacionados. Los resultados ayudarán a determinar si el papa necesita tratamiento adicional, que podría incluir quimioterapia o terapia dirigida según las características genéticas del tumor.
La comunidad católica espera con ansias el retorno del papa a sus actividades, mientras que la salud del pontífice sigue siendo objeto de fervientes oraciones.
