La Copa Mundial de la FIFA 2026 vivió ayer una jornada intensa y decisiva en el desarrollo de la fase de grupos. Con la disputa de cuatro encuentros correspondientes a los sectores G y H, el torneo reafirmó su naturaleza impredecible, dejando resultados que reconfiguran las aspiraciones de las selecciones involucradas.
El Grupo H fue testigo de la contundente recuperación de España, que tras su paso dubitativo en el debut, logró imponerse con autoridad por 4-0 ante Arabia Saudita, consolidándose como líder del sector. En el mismo grupo, la sorpresa la protagonizó la selección de Cabo Verde, que consiguió un histórico empate 2-2 frente a Uruguay en un duelo lleno de alternativas y emoción, manteniendo vivas sus posibilidades de clasificar a la siguiente ronda en su primera participación mundialista.
Por su parte, el Grupo G se mantuvo extremadamente competitivo tras una jornada de contrastes. Bélgica e Irán empataron 0-0 en un duelo marcado por la táctica y la disciplina defensiva, donde los europeos resistieron con diez hombres durante gran parte del segundo tiempo. En el otro choque del grupo, Egipto logró una victoria fundamental al imponerse 3-1 sobre Nueva Zelanda, obteniendo así su primer triunfo histórico en una Copa del Mundo y tomando el mando momentáneo de su grupo.
Con el cierre de esta jornada, la presión aumenta para todas las selecciones participantes. Cada punto obtenido en estos encuentros resulta vital de cara a la última fecha de la fase de grupos, donde se definirán finalmente los clasificados a los dieciseisavos de final. El torneo continúa hoy con más acción mientras las selecciones buscan asegurar su lugar entre las mejores del mundo.
