La Fórmula 1 presenció este domingo una jornada histórica. El joven piloto italiano Andrea Kimi Antonelli, de la escudería Mercedes, se coronó como el campeón mundial más joven en la historia de la categoría reina del automovilismo, tras asegurar matemáticamente el título a falta de cuatro válidas para concluir la temporada 2026.
Con apenas 20 años, dos meses y siete días, el novato del equipo de las «flechas de plata» pulverizó el récord de precocidad que pertenecía al alemán Sebastian Vettel, quien conquistó su primera corona en 2010 a la edad de 23 años a bordo de un Red Bull. El consagratorio triunfo de Antonelli se selló sobre el asfalto del Autódromo Hermanos Rodríguez durante el Gran Premio de Ciudad de México.
El italiano cruzó la meta en la tercera posición, escoltando al neerlandés Max Verstappen (Red Bull), ganador de la carrera, y al británico Lewis Hamilton (Ferrari), quien finalizó segundo. Hamilton, pese a partir desde la pole position, cedió el liderazgo en los primeros compases del trazado tras un incidente con su compañero Charles Leclerc.
La hazaña de Antonelli no solo pulveriza los registros de edad en el Gran Circo, sino que pone fin a una sequía de más de siete décadas para el automovilismo italiano. El joven prodigio se convierte en el primer representante del país trasalpino en alzarse con el campeonato mundial desde que el legendario Alberto Ascari lo consiguiera en 1953.
A lo largo de la campaña, Antonelli ha mostrado una madurez e intensidad extraordinarias, estableciendo un claro dominio interno en Mercedes por encima de su compañero George Russell, y confirmando las altísimas expectativas depositadas en su talento desde las categorías de formación.
