Las gaitas retumbaron en El Pozón del Saladillo

Las gaitas retumbaron en El Pozón del Saladillo

Las jornadas eliminatorias del Festival continúan emocionando a todos. Luego de las intensas rondas cargadas de talento, tradición y el repicar del furro, la tambora y la charrasca, este evento se encuentra en su fase cumbre, lo que demuestra que la gaita está más vigente que nunca en el sentir de la juventud.

​El escenario no pudo ser más perfecto: El emblemático sector El Pozón del Saladillo, cuna espiritual de la gaita zuliana. En este rincón histórico, la nostalgia del pasado se fusionó con la energía del presente. Cientos de niños y jóvenes —verdaderos gigantes del escenario— no solo cantaron, sino que honraron las raíces saladilleras y demostraron que el futuro del género está en manos apasionadas y preparadas.

​Los clasificados de la jornada:
​Bajo un cielo marabino entre claro y oscuro que sumó mística a la velada, 15 agrupaciones lo dieron todo ante el público y el jurado calificador. Y en una reñida competencia, los clasificados a la gran final fueron: En la
​Categoría Colegios, la U.E. Cristóbal Mendoza (Escuela de Gaita Astolfo Romero), en representación de la parroquia Chiquinquirá.

Y por las Comunidades pasa el Grupo Gaitero Los Chicos del Barrio, provenientes de la histórica parroquia Santa Lucía.

Camino a la final: ¡Aún queda una oportunidad!
Luego de esta extraordinaria jornada, el camino hacia la etapa definitiva del Festival se acerca.
El talento derrochado por los participantes superó todas las expectativas, y dejó una estela de alegría y esperanza en el corazón de los asistentes.

​Para las agrupaciones que no lograron el pase directo, la competencia aún no termina. Según los lineamientos del concurso, se habilitará un cupo por la vía del «Repechaje» para los mejores segundos lugares de cada jornada. La emoción y el suspenso siguen latentes para los más de 4.500 niños y jóvenes que forman parte de este hermoso viaje musical.

​El evento es organizado por la Fundación Nacional de la Gaita, con el apoyo institucional de FUNDAGRAEZ y el IMGRA.