Saime establece pago de $50 por regularización migratoria a quienes ingresen sin sello de pasaporte

Saime establece pago de $50 por regularización migratoria a quienes ingresen sin sello de pasaporte

Las autoridades migratorias venezolanas informaron que los ciudadanos que ingresen al país sin contar con el sello de entrada en el pasaporte deberán realizar un pago obligatorio de regularización al momento de su llegada.

De acuerdo con la información difundida por el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime), el procedimiento corresponde a un arancel administrativo asociado a la actualización del registro migratorio en el sistema oficial, y no se considera una sanción o multa.

El monto establecido es de 50 dólares estadounidenses o su equivalente en bolívares a la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV). El pago debe realizarse directamente en los módulos de control migratorio ubicados en aeropuertos internacionales y puntos fronterizos del país, mediante puntos de venta habilitados para tarjetas de débito o crédito nacionales e internacionales.

Las autoridades explicaron que el trámite se ejecuta en el mismo momento del ingreso del viajero, sin necesidad de gestiones previas en oficinas administrativas. Una vez efectuado el pago, el sistema procede a regularizar el estatus migratorio del ciudadano dentro de la base de datos del Saime.

El organismo precisó que las personas que hayan salido del país sin sellar el pasaporte o que no cuenten con registro migratorio de entrada no serán impedidas de ingresar a Venezuela. Sin embargo, deberán completar el procedimiento de regularización al momento de su retorno.

Según el Saime, el objetivo del mecanismo es mantener actualizado el control migratorio, garantizar la trazabilidad de entradas y salidas del país y corregir inconsistencias en el registro de movimientos fronterizos.

El arancel está vinculado a costos administrativos del servicio migratorio y se calcula con base en la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV), lo que permite su ajuste periódico según la variación cambiaria.