Santiago Quintero, la velocidad que inspira a las nuevas generaciones del atletismo

Santiago Quintero, la velocidad que inspira a las nuevas generaciones del atletismo

Santiago Quintero es un joven de 18 años que se ha convertido en la referencia del atletismo zuliano y nacional en la categoría sub-20, corriendo 110 y 400 metros con vallas.

El atletismo de la entidad es uno de los mejores de Venezuela y tiene en este joven a uno de los motores con más fuerza que lo impulsa actualmente a ese sitial.

Como todo chico en este deporte, Quintero comenzó desde muy temprana edad dando los primeros pasos en su hogar, según su papá Alejandro, persiguiendo animales domésticos para atraparlos, pues es otra de sus pasiones: tener y cuidar mascotas.

Saltó a la pista estudiando en el colegio Los Robles, donde rápidamente dio muestras públicas de sus dotes de velocista, aunque su papá ya le había detectado ese potencial. El profesor de educación física le aconsejó que se fuera a entrenar en la pista del «Pachencho», y Alejandro no lo pensó dos veces para llevarlo.

A los pocos días, Santiago ya dejaba atrás a casi todos los niños de su misma edad en la categoría preinfantil y, posteriormente, la infantil. Inmediatamente pasó a las filas de la selección del estado quedando campeón en la entidad, logrando sus primeros campeonatos regionales y nacionales, cosecha que no ha parado hasta hoy.

«La gente solo suele ver cuando llego a la meta y celebro, pero eso es solo una pequeña muestra del gran esfuerzo que hay detrás pues, son horas de entrenamiento, muchas gotas de sudor. Cuando el cuerpo dice ya no más es el momento de volver a levantar la mirada y continuar», confiesa Santiago sobre la realidad detrás del podio.

En 2022, los técnicos de la Federación Venezolana de Atletismo pusieron su foco en él por los resultados y registros alcanzados y ese mismo año pasó a formar parte de la selección nacional infantil, que participó en los Juegos Sudamericanos Escolares.

Debut con palmares dorado

Santiago Quintero debutó a lo grande ganando dos medallas de oro: una en 110 metros con vallas y otra con el equipo de relevo 5×80 metros planos.

Desde entonces no paró su cosecha internacional hasta el año cumbre de su carrera, 2025, cuando literalmente arrasó en todos los eventos donde participó imponiendo varios récords de talla nacional e internacional.

Su desarrollo como atleta en Maracaibo ha sido labrado con éxito gracias a la guía de dos jóvenes técnicos zulianos: Harold Augusto, que lo entrenó en sus primeros años y Jarvi Valladares, su actual estratega.

De una larga lista de logros de ese año se puede resaltar por su brillo el récord nacional U18 logrado en el Iberoamericano de Paraguay en 400 metros con vallas (51.51 sg), el récord nacional y sudamericano en esta misma prueba (51.78 sg) corriendo en la categoría adulto, y los dos segundos lugares alcanzados en el Panamericano U20 de Bogotá, Colombia, marcas con las cuales clasificó al Campeonato Mundial sub 20 de Oregón, Estados Unidos.

El motor familiar y el pilar invisible

Su familia, en especial su padre Alejandro, es el faro que ilumina su camino de éxitos. Alejandro es quien lo inició en esta disciplina y quien le acompaña en cada viaje, cruzando océanos, países y continentes. Además, es quien hace los sacrificios económicos para costear cada ciclo de competencia.

«Aparte de los logros internacionales, ver a mi familia contenta es lo que me mantiene firme y ha sido mi pilar en toda esta carrera. Por eso invito a las familias que acompañen a sus hijos, que los motiven y ayuden a esforzarse cada día más», expresa con profunda gratitud.

Sin embargo, la alta competencia también exige madurez mental y espiritual para afrontar la presión del cronómetro y la tribuna:

«Los nervios siempre están en cada prueba, pero hay que aprender a competir con ellos y dominarlos, por eso siempre me arrodillo y encomiendo a Dios antes de cada partida. No es un camino fácil, pero tampoco imposible. En este recorrido hay muchos altos y bajos pero ante ello hay que mantenerse firme».

Resiliencia ante la adversidad

Este año, una lesión en una de sus piernas lo obligó a bajar el ritmo de entrenamiento y la intensidad en cada participación, procurando recuperarse para ir al Mundial. Aunque no figuró en el top 10, quedando entre los mejores 30 del mundo, la cita en Estados Unidos es, hasta los momentos, la joya de su corona y otro estimulante para seguir creciendo en pos del sueño olímpico, tal como él mismo lo ha manifestado.

«Si estás pasando por un momento en el cual crees que no estás logrando nada, plantéate la idea de volver a intentarlo porque eso es lo que te va a llevar al éxito. Todavía no he alcanzado todo y siento que lo estoy buscando. Siempre he tenido la mentalidad de ir por más y más lo que sea posible y nunca rendirme a pesar de las circunstancias adversas en muchos momentos. Gracias a Dios he mantenido una buena proyección, con altos y bajos, pero siempre con la mente positiva», reflexiona el atleta marabino.

Sembrando el futuro en Maracaibo

Más allá de las medallas, lo que verdaderamente impulsa a Santiago es el deseo de autosuperación y el impacto positivo que puede dejar en su entorno:

«Aparte del apoyo de mi familia los logros personales alcanzados, las marcas, las carreras ganadas, competir fuera del país y ganar; saber que entre más trabaje puedo seguir mejorando es lo que me impulsa a continuar corriendo».

Es precisamente esa mentalidad la que la Alcaldía de Maracaibo, a través del Instituto Municipal del Deporte (MDEPREC), busca multiplicar en cada escuela deportiva municipal.

Impulsar el deporte es parte de la política de gestión del alcalde de Maracaibo, Giancarlo Di Martino, lo que incluye apoyo a los atletas y la recuperación de instalaciones deportivas en óptimas condiciones.

Un ejemplo a seguir

Santiago no solo corre para ganar, sino para enseñar y servir de guía a quienes vienen detrás de él dando sus primeros pasos en las pistas de la capital zuliana.

«Siempre me ha gustado esa parte de enseñar a los más pequeños eso que yo hago, igual que lo hace uno de mis compañeros, que corre y ayuda a entrenar a los niños. Yo lo ayudo con los tips y todo lo que hace para explicarles cómo salir, correr y llegar», concluye el campeón, reafirmando su compromiso con la generación de relevo.

Por Nota de Prensa