El economista Alejandro Grisanti indicó que los datos dados por el Banco Central de Venezuela (BCV) en que la inflación interanual cayó de 612% a 525% en mayo de 2026, «sigue siendo extraordinariamente alta», aunque sumó que la cifra histórica «está empezando a perder relevancia como indicador de lo que viene».
En ese sentido, señaló en sus redes socialesque la inflación interanual refleja lo que ocurrió durante los últimos 12 meses, mientras que la inflación esperada intenta medir lo que podría ocurrir en los próximos 12, «y hoy ambas historias son muy distintas».
Cabe puntualizar que en los primeros 5 meses de 2026, el INPC acumuló un incremento de 101,97% en comparación con el cierre de 2025, al tiempo que, en término interanual, la inflación subió 524,49%.
Grisanti comentó que en Ecoanalítica estiman que la inflación cerrará 2026 en 167%, pero «el dato más importante es otro:nuestra inflación esperada para los próximos 12 meses se ubica en apenas 55,9%».
«Dicho de otra forma, si nuestras proyecciones se cumplen, la inflación de mayo de 2027 sería cercana a 55,9%, una reducción drástica frente al 525% actual. La inflación acumulada para todo el 2027 la estamos estimando en 39,1%», explicó.
El economista apuntó que los sectores que más aumentan precios ya no son necesariamente los bienes básicos, «sino actividades asociadas al consumo discrecional: esparcimiento, restaurantes, hoteles, vestido, educación y equipamiento del hogar».
«Esto es consistente con una economía que comienza a recuperar consumo. Por primera vez en muchos años, la discusión podría empezar a desplazarse desde cómo sobrevivir a la inflación hacia cómo administrar una recuperación gradual de la demanda», agregó.
Igualmente, dijo que la inflación «sigue siendo muy alta», por lo que «nadie debería minimizarlo»: «pero nuestros modelos sugieren que la economía venezolana de los próximos 12 meses puede verse muy distinta a la de los últimos 12″, añadió.
