La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) otorgó la aprobación oficial a mFlusiva, la primera vacuna contra la gripe desarrollada con tecnología de ARN mensajero (ARNm) por la farmacéutica estadounidense Moderna. La medida, orientada a la temporada 2026-2027, se concreta tras superar un complejo proceso de revisión técnica y superar los debates de política sanitaria en el país norteamericano.
El fármaco está autorizado para su aplicación en adultos de 50 años o más, otorgando una vía de aprobación estándar para el grupo de 50 a 64 años y un esquema acelerado para mayores de 65 años, el cual estará sujeto a estudios de seguimiento farmacológico para reconfirmar su efectividad clínica frente a las vacunas tradicionales de dosis alta.
¿Por qué aplicársela y a partir de qué edad?
La vacuna está concebida para la población a partir de los 50 años. Las estadísticas de salud pública demuestran que las personas de mediana y avanzada edad representan el sector más vulnerable frente a la influenza. Aunque este grupo no concentra la mayoría absoluta de los contagios, sí abarca más del 70 % de los ingresos hospitalarios y los fallecimientos derivados de complicaciones respiratorias.
Para los adultos a partir de esta franja etaria, la vacunación es crucial porque el objetivo principal no es evitar un malestar leve, sino prevenir cuadros severos, hospitalizaciones e intervenciones invasivas. Las personas de entre 50 y 64 años encuentran en esta nueva alternativa un refuerzo de inmunidad de gran impacto, mientras que para los mayores de 65 años ofrece una barrera adicional ante un virus que muta de forma constante.
Comparativa tecnológica: ¿Cuál es mejor y por qué razón?
La diferencia fundamental entre la vacuna convencional y la de ARNm radica en la velocidad y precisión de fabricación. Las vacunas tradicionales se cultivan en huevos o células a partir de cepas seleccionadas en febrero —seis meses antes de su aplicación—, lo que genera el riesgo de que el virus mutante cambie antes de que llegue el invierno. En cambio, la plataforma de ARNm permite seleccionar la cepa en mayo, mucho más cerca de la temporada, garantizando un acoplamiento significativamente mayor con el virus circulante.
En términos de efectividad, mFlusiva demostró en ensayos con 40.000 personas ser un 27 % más eficaz en adultos mayores de 50 años comparada con las vacunas tradicionales de dosis estándar. Aunque suele generar una mayor tasa de reacciones secundarias leves y temporales —como fiebre, dolor muscular o molestia en la zona del pinchazo—, su flexibilidad de producción y mayor capacidad de generar anticuerpos la posicionan como una tecnología superior para adaptar la ciencia a las variantes anuales de la gripe.
