El papa León XIV instó este domingo a un alto al fuego en Oriente Medio, alertando sobre el creciente número de víctimas en la región.
Durante el ángelus dominical en la Plaza de San Pedro, expresó su temor a que el conflicto, iniciado por la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, se extienda a países vecinos como Líbano.
El pontífice destacó el impacto humanitario de la guerra, que según informes oficiales suma más de 1.300 muertos en Irán y más de 300 en Líbano, provocados por ataques aéreos, misiles y bombardeos.
Hizo un llamado a la comunidad internacional para priorizar la protección de civiles y promover el diálogo como única vía para detener la violencia.
El secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin, señaló que las guerras preventivas colocan al mundo en riesgo de escaladas mayores, afectando especialmente a comunidades vulnerables, incluidas las cristianas.
La violencia ha dejado a cientos de familias sin hogares y amenaza con profundizar la crisis humanitaria en toda la región.
